TEXTOS, DATA E IMAGENES DE LA ESCRITORA JUJEÑA ILDIKO VALERIA NASSR

CONTACTO: ildikotxt@gmail.com

miércoles 28 de octubre de 2009

Sabores




He probado la carne humana. Es lo más delicioso. Un sabor ancestral inundó mi ser y aluciné con toda la historia de la humanidad en ese trozo de carne de mujer.
Desde entonces, vivo obsesionado con ese sabor y las sensaciones que provoca.
Lamentablemente, pocas mujeres se adentran en la sabana.
Y la carne de hombre sabe a corrupción.

jueves 15 de octubre de 2009

Rutina

Abrir la puerta. Entrar. Prender la luz. Bajar las persianas. Sacarse la ropa, los pudores, uno a uno. Tocarse el cuerpo, darle forma con las manos. Meterse en la cama. Apagar la luz. Dormir. Ser otro.
No soñar. Dejarse soñar.

(de "4voces de la microficción argentina 1)

4 voces del microrrelato argentino

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He dejado para el final a la más joven del cuarteto para indicar que la microficción es un género que se está haciendo como nueva forma textual y que se continuará haciendo después de la última página de este libro. Las primeras personas que me hablaron (casi simultáneamente) de Ildiko Valeria Nassr fueron el Dr. David Lagmanovich y la escritora Liliana Heder. Con semejantes referentes mis expectativas eran tan altas que era muy probable que Ildiko me decepcionara. No fue así. Sus microficciones tienen una potencia inusitada, la frescura que hace olvidar cualquier imperfección y una coherencia interna que las liga secretamente para componer un mundo singular no precisamente bucólico (como prejuiciosa e ingenuamente podría esperarse de una joven jujeña), sino de una oscura complejidad. Se trata de una escritora a la que no se le pueden imaginar límites: si hay algo que le falta, es lo que se puede aprender.
… El lector decidirá si lo confirma o lo disiente.
Raúl Brasca
(del prólogo de “4 voces de la microficción argentina 1”)




domingo 4 de octubre de 2009

hijos

Mis hijos salen casi de noche de la escuela. Es peligroso. Son pequeños y aquí oscurece tan temprano. Los padres hemos formado cuadrillas para buscarlos y repartirlos en sus casas.
Ya ubicados en el hogar, les damos la cena, conversamos un poco y los mandamos a la cama.
Como todos los niños se parecen, muchas veces no me doy cuenta de que siempre son niños distintos los que viven conmigo.



publicado en http://nalocos.blogspot.com/search/label/Microrrelatos

domingo 14 de junio de 2009

el amor de un poeta

la mujer habla de su vida
se avergüenza de algunas cosas
se retrae y se abullona en la silla
la habitación es grande pero parece pequeña
ante la invasión de libros y papeles
libros hasta en el piso y el techo
la mujer se transforma en niña
al recordar a su padre
un gran hombre con el que cantábamos tangos
los ojos se le humedecen y la voz se le escapa
vuelo de pájaros invisibles salen de su garganta
el eco de un violín a medio madurar
un poeta habla de su vida personal
y quien compartió sábanas con él
es traicionado al verse envuelto en un poema
dormir con él ha sido el mayor adjetivo de mi vida
dice recordando el amor entre los brazos de ese hombre
con cara de malo y tristeza en la piel
quisiera poder captar la luz de su mirada con mi cámara
pero todas herramientas y la ciencia son inútiles
a la hora de captar la esencia del amor
que ahora puedo palpar en una mujer despeinada
sin rímel sin pereza sola sola con su amor en la memoria de su piel
no quería bañarme, para no perder su olor
y ese amor cursi que ella narra como si fuera el único amor
es entendible en toda la historia de la poesía
porque al enamorarnos nos volvemos únicos
y cada amor inaugura y celebra al amor
brindamos y cada una sigue su vida con sendos equipajes

viernes 1 de mayo de 2009

Jujeños en las Jornadas de Microficción




Se realizarán los días domingo y lunes próximos en la 35ª Feria Internacional de Libro de Buenos Aires, con la participación de autores de distintos lugares. Tres jujeños presentes.





En las últimas dos décadas se ha producido en Latinoamérica y España un boom de la microficción. Argentina y México lideran, por la magnitud explosiva de la producción, la investigación y el interés de los lectores, este singular fenómeno.


Por esta razón se incluyó en la programación de la Feria Internacional del Libro de este año en Buenos Ares, las Jornadas de Microficción, espacio del que pariciparán escritores jujeños como Jorge Accame, Patricia Calvelo e Ildiko Valeria Nassr, entre otros de distintas provincias argentinas. Las mismas se desarrollarán el domingo y el lunes próximos.


Estas jornadas se proponen mostrar el estado actual de la microficción en Argentina, es decir hablar de todas las generaciones y todos los tipos de microficción que se están escribiendo hoy en el país.


Estarán los autores consagrados y también los nuevos. Viajarán microficcionistas de varias provincias y vendrán algunos que viven en el exterior.


La microficción sale de los cenáculos y se expone al juicio del público de la Feria del Libro. Cada autor leerá textos propios y alguno ajeno que admire mucho, también contará cómo es escribir microficciones en Alemania, Italia, Jujuy o Neuquén, respectivamente.


Además de los ya mencionados, participarán de estas jornadas en el marco de la feria, Rosalba Campra, Diego Golombek, María Cristina Ramos, Juan Romagnoli, Orlando Romano, Luisa Valenzuela, Débora Vázquez, Fabián Vique, Esther Andrade, Alejandro Bentivoglio, Sandra Bianchi, Raúl Brasca, Sergio Francisci, María Rosa Lojo, Eugenio Mandrini, Roberto Perinelli y Ana María Shua.


La coordinación general está a cargo de Raúl Brasca.


(Nota prublicada el 30 de abril de 2009. Diario "El Tribuno de Jujuy")

martes 28 de abril de 2009

Ese chico tiene problemas en su casa

Esta mañana, en clase, un alumno se transformó en perro. Siempre me pierdo la acción en mi afán de copiarles la teoría en la pizarra.
Después de la confusión, les pregunté a sus compañeros, disimulando mi curiosidad. Ninguno supo precisar el momento exacto en que ocurrió la transformación. No fue paulatina, sino sorpresiva.
Los adolescentes, en general, no dejan de sorprenderme. Sin embargo, en todos estos años de docencia, jamás había estado tan cerca del alumno-perro. Se transformó descaradamente en mi clase y me lo perdí.
No un cancerbero, ni siquiera un perro negro. Un perro lanudo, común, despeinado, que no llamaría la atención si no supiera que es López, el del tercer banco a la izquierda. No recuerdo su nombre de pila. Sólo su pelo desteñido y despeinado, como si nunca se lo hubiera lavado o peinado. Un chico común, con mirada perdida, como drogado. Un perro común, con mirada de perro, como hambriento.
Hablé con la psicóloga del colegio y me dijo:
-No puedo creer hasta qué extremos está dispuesta a llegar la gente para llamar la atención. Ese chico tiene problemas en su casa.
Vaya si los tiene, pensé.
-Su padre los abandonó cuando él nació, porque era diferente a lo que esperaba. No sé qué quería este tipo, si lo vieras. Creo que se parece al chico, cuando se transforma. Una cara de perro impresionante.
Después de la transformación, el perro escapó del aula y sus compañeros tuvieron que buscarlo. Hasta que volvieron mi hora había terminado.
Definitivamente, siempre me pierdo la acción.

sábado 14 de febrero de 2009

Cosas deprimentes

Una postal llega desde Miskolc con saludos del tipo edes ildiko
Una carta desde el oriente de mis ancestros nos avisa que la familia está siendo devastada por guerras y pestes

Una extraña me mira desde el otro lado del espejo. Yo no soy Alicia y esa mujer avejentada y canosa no se parece en nada a la que fui: se ha dejado llevar por la deriva hacia el abandono y la tristeza.

Un mendigo hediendo a vino en mis palabras. Un bulto del mismo tamaño de su cabeza le crece en la caminata hacia una plaza atestada de manifestantes que piden dignidad en carpas de estreno, saboreando pollo hervido con papas, sopa y postre por ocho pesos en el calor hirviente de diciembre.

El silencio de una pareja en el viaje de regreso de una fiesta.
Una habitación de parto cuando ha muerto el bebé.
Un maestro que odia a sus alumnos. Las fiestas de fin de año. El día después de un feriado en mitad de la semana. Una persona a quien no le pagan por su trabajo.
Las manos de quienes piden comida en la calle. Sus pies descalzos. La desazón de quienes piden refugio.

Las llamadas que nunca llegan
Las promesas sin cumplir
Los niños de la guerra

nos convertimos en profesionales de la espera
contamos palomas autos días bombardeos
una vida se filtra por las aguas
de algunas cuestiones de optimismo

viernes 16 de enero de 2009

Palestina

con mi hijita leemos poemas
de poetas palestinos perseguidos
por la osadía de decir
sufrientes encarcelados
celebramos nuestra libertad
leemos en la cama
sin que nos toque la guerra
ella llora por el dolor de los niños
llora también por su propio dolor
mi hijita y yo nos hundimos
en el silencio y sufrimos
por aquellos que no conocemos
no olvide, querido lector, los nombres
de Al Qassim o de Fadwa Taqar
ellos eligieron la poesía
y no la vida
vida muerta de pueblos
de niños envejecidos
y manos llagadas
con mi niña nos abrazamos y dormimos
cada una tendrá su propio sueño
de belleza y devastación

sábado 27 de diciembre de 2008

Placeres cotidianos


Placeres Cotidianos es un libro de microficción publicado por la editorial "Perro Pila", de Jujuy. Quiero compartir el manifiesto de la editorial:
GRRRRRRR!
El perro pila es subterráneo, rabioso y urbano. Es, además, el nombre de nuestra editorial que busca ladrar en la siesta de Jujuy.
¿Qué línea tiene?, pregunta alguien. Ninguna, contestamos. Perro pila tiene una antilínea, o mejor: odia la poesía conformista / pegajosa / romántica / familiar que se repite entre los psicodálicos cerros que nos tocaron en suerte.
Este can calvo, oriundo de los bajos del puente Lavalle, escarba bajo la basura de la sociedad. Nunca encuentra nada que calme su hambre ancestral. Además, por el hecho de vivir en una ciudad de frontera donde pasan pocas cosas interesantes (y sí muchas cosas raras), la monotonía resultante lo obliga a hacer algo; por eso estas líneas que no son más que la marca de un territorio libre de compromisos altisonantes y búsquedas lucrativas.
EL PERRO PILA RESPIRA HONDO CUANDO TODO HUELE A PODRIDO:
NO TIENE TODOS LOS DIENTES PERO LADRA, SIEMPRE.
más en www.arteututo.com.ar




2º Congreso Colegial del Niño. Colegio “Santa Bárbara”. Jujuy.

Cuando era así de chiquita, mi mamá me regaló un libro, chiquito como era yo. Chiquito y de tapas rojas, con dibujos que no estaban pintados y se relacionaban con lo que podía descifrar en esas palabras que a veces me resultaban muy difíciles. Pero nunca quería abandonar ese mundo para ir a buscar en el diccionario el significado de aquello que no entendía. Salir de ese mundo era como desinflar un globo ¿alguna vez lo hicieron?
Desilusiona. Sí, da risa. Pero también da mucha pena.
Yo no quería dejar de leer pero no podía entender por qué.
Mis primos y mis hermanos jugaban en el jardín, corrían y jugaban como si fueran felices; mientras yo me viajaba por mundos imaginarios que recreaba gracias a la magia de las palabras. Siempre me fascinó el poder que tienen las palabras. ¿Cómo hacían esas personas para hacer magia con las palabras? Yo quería ser como esos escritores que me permitían ingresar en mundos diferentes al mío. En ellos, podía ser pirata, bandido, capitán de barco, bailarina, superhéroe y todo lo que mi imaginación me permitiera ser… aunque en mi casa, no podía ni cruzar el patio sola porque me daban miedo los sapos que habitaban en él.
Y, ahora, de grande, sigo con los mismos miedos y la misma fascinación por la magia que pueden hacer las palabras. Me gustan las palabras. Me gusta la magia. Me gusta cuando ambas aparecen y crean sentimientos en mí.
Leer es un placer enorme. Una fiesta. La mayor alegría. Leer la felicidad que me permito experimentar a diario. Si hoy me secuestrara un terrorista y me matara porque mi familia no puede pagar el rescate, podría morirme feliz porque esta mañana, antes de venir acá, leí un pequeño poema que alegró mi día.

Pensar que no sabremos nunca
qué pasa dentro de las nueces.
No me pregunten. Con locura
y con el permiso de ustedes
me voy a agonizar otro poquito
con las palabras. Hasta que me lleven.
María Elena Walsh

Y hoy quisiera que me lleven las palabras, que me hagan revivir las aventuras que tuve junto a Peter Pan, a Caperucita, a Francesco, el hijo de Roberto Cotroneo; junto al cazador de la mariposa negra (que no era la mariposa negra) y tantos otros amigos. Si tuviera que nombrarlos a todos, me demoraría cuatrocientos setenta y ocho días, y tres horas con 25 minutos. Pero mejor no. Porque no tengo tantos días para nombrar a mis amigos de la literatura. Y tampoco los voy a tener escuchándome tanto tiempo, algunos se van a dormir, otros se van a dar la vuelta al mundo en ochenta días y, como les sobra tiempo, se van a poner a jugar a la mancha venenosa. Y otros, se van a quedar quietitos, haciendo como que escuchan pero sin escuchar y se van a terminar durmiendo y en sus sueños, van a confundir a Garfio con Molly Bloom y a Cenicienta con Juana Azurduy o a el sapo bocón con el lobo feroz… y no está bueno soñar con tanta gente a la vez.
Y tanto leí y sigo leyendo que me dieron ganas de intentar hacer eso que otros hacían: escribir, inventarme un mundo afuera de este mundo en el que vivo…
Un mundo en el que fuera posible todo lo que yo quisiera que sea posible…


Y encontré esta receta para escribir. Estaba un poco borroneada y tuve que imaginarme algunas palabras:
Receta para escribir un texto
Ingredientes
Palabras mágicas una docena
Palabras furiosas una pizquita
Palabras azules algunas, para decorar
Palabras a secas un kilo
Palabras que rimen algunas, para sazonar
Magia un puñado
Rocío de luna llena, un litro y medio
Alas de libélula, cuatrocientas, en buen estado
Uña de dragón rojo, una
Sal y pimienta, a gusto

Instrucciones
Mezclar todo en un bol bien grande, sin batir, hasta que los ingredientes formen una pasta homogénea. Dejar descansar la masa, tapándola con un repasador limpio. Encender el horno a fuego medio y bajar. Luego de diez minutos, sacar la masa del bol y estirarla en una superficie limpia y blanca, de ser posible, papel con los renglones marcados, hasta que las palabras se dispersen por toda la hoja. Llevar a fuego fuerte durante media hora, hasta que esté doradito y pueda sentirse la magia.
Dejar enfriar y servir con letra clara y prolija.

Seguí la receta al pie de la letra. Me quemé los dedos, me saqué varias ampollas, me corté el pulgar con el filo de las hojas. Pero no lograba que pueda sentirse la magia.
Y es que lo que no dice la receta es que quien le pone la magia a lo que lee, es el lector.
Cuando leemos, agregamos magia a las palabras que vamos descifrando y convertimos en escritor (o no) a quien siguió la maravillosa receta.
Cuidado con brujas y duendes malvados. Suelen aparecer. Comen niños, sí, pero les voy a contar un antídoto para que no los coman. Lo mejor es cerrar el libro y lanzar una fuerte carcajada. Eso ahuyenta a todos los espíritus malignos.



Nota: esta foto es de mi hija, Ana Luz, en el patio del Colegio Santa Bárbara, minutos antes de comenzar ese encuentro mágico con los niños el 14 de noviembre de 2008

miércoles 3 de diciembre de 2008

si



Si el médico no hubiera tenido el aniversario de sus padres y una pelea con su esposa antes de operar a mi marido, seguramente yo no sería viuda.
Si no me hubiera puesto ese vestido rojo con esos zapatos, hubiera pasado desapercibida para su mirada. Y ahora no estaría enferma de celos.
Si me hubiera quedado en casa tejiendo y viendo televisión, no habría atropellado y matado a esa linda familia.
Si la muerte hubiera respetado las vacaciones, nosotros seguiríamos vivos.

Si no existe. No hay borradores, ni vuelta a intentar.

jueves 20 de noviembre de 2008



Hijas del desamparo

Miren a la cámara, como si ella pudiera salvarlas del desamparo, sacándoles el alma



Socorro
Su pequeña y traviesa hija tiene un hermoso nombre pero cada vez que la nombra, vienen los bomberos, o los vecinos llaman a la policía.

miércoles 19 de noviembre de 2008

Letras en Jujuy


olor a agosto
el incienso acaramelado en las calles
la mama tierra celebrada
en todas las casas

esta noche
tajaditas
de luz
: la pachamama
viene a comer con nosotros






río blanco

1

la virgencita
le sangraba
en las rodillas
a la penitente

2

luz
aire
verde
el miedo
los perros

ella le daba
vida
a ese mundo

3

ni río
ni blanco
ni pecado

: mi madre






lo que duele es esta
desnudez
puesta a la intemperie

ese grito sin voz

hoy me duele
yala en los pies



martes 9 de septiembre de 2008

Parricidio

Siempre me declaré más proclive al incesto que al parricidio. Prefiero acostarme con los padres que matarlos. Prefiero la convivencia a la ausencia (perdón por la cacofonía). Aborrezco a quienes salen de cacería de padres. Prefiero un aquelarre a una masacre.
Sin embargo, me he retirado.
No me caso con nadie. Abandoné a los padres en su cama y me encerré en una biblioteca. Prefiero la quietud de mi hogar a la incomodidad de una sexualidad paupérrima seguida de disculpas o lamentaciones.
Los padres envejecen demasiado rápido.

jueves 4 de septiembre de 2008

Postales que nunca fueron enviadas

i. m. Anyu

Mi abuela murió con el deseo de visitar aquellos lugares que la vieron crecer- nos enteramos después de su muerte, cuando desocupamos su casa para venderla. En el cajón de su mesita de luz, un montón de fotos y postales que nunca fueron enviadas, escritas y con destinatarios; amarillas, despintadas, sin fecha. Todas recrean su lugar de infancia, Miskolc. Su patria, sin embargo –ella se cansó de repetirlo-, siempre fue ésta, donde nacieron sus hijos, sus nietas y la pena por el regreso.












Ildiko Nassr. Publicado en “El límite de la palabra Antología del microrrelato argentino contemporáneo”. Edición de Laura Pollastri. Ed. Menos Cuarto. Palencia. España. 2007.

viernes 25 de julio de 2008

Del Libro de Oro SADE Jujuy

La ciudad se le mete por debajo de la piel
y le extirpa corazones al ser.
Inmutables, la mirada y el tacto
son los perpetuos buscadores.
Los dedos gritan y la boca palpa

Se ha despojado de toda humanidad
esta sangre caliente de animal en celo,
esta grieta en el alma,
este desnudarse sin encontrar el cuerpo,
esta necesidad de ser en carne de hipócrita

La ciudad se le mete por debajo de la piel
y parece demasiado tarde
: las vísceras se le hicieron cemento
asfalto y desolación

La ciudad debajo de la piel
y esta maldita sin sentir



SALIDA

La mujer en mí se viste de loba y sale al mundo a mendigar un cazador.





AMBICIÓN

Ponerle nombre a Dios.




OTRA

Salir de mi vida y entrar en la de esa otra habitante de mi cuerpo.





EL GIGANTE INFELIZ

La felicidad está en las pequeñas cosas, pero él sólo tiene grandes cosas.




CONSERVA

La cabeza de la mujer flota en la gelatina que él preparó para conservarla.
Daniel está recién aprendiendo a cocinar y ella le brinda toda su ayuda.

De mis apuntes

~
“A mí no me gusta nada decir discursos”
~
Voy a hablar sobre algunos descubrimientos personales sobre mi actividad como escritora.
~
Nadie va a ser escritor si primero no es un lector apasionado.
~
Si no ama leer, no va a ser escritor.
~
La lectura no debe ser un hábito. Nadie lee por hábito. La lectura debe ser un vicio.
~
Leer es descubrir un mundo para salir de la realidad.
~
Lo común es que se comience escribiendo versos. Un chico de diez años puede escribir poesía digna.
~
La narración requiere oficio y experiencia.
~
Hay algo de la poesía que está cerca de la infancia.
~
No hay milagros: uno escribe lo que lee.
~
En este tipo de trabajo, uno depende de una manera patética de lo que opinan los demás.
~
Dependemos del estímulo y del aplauso.
~
Lo difícil es escribir sin leer.
~
Quien no conoce la tradición está condenado a repetirla.
~
El deseo y el sentido de escribir es ser leído.
~
Hay que saber descartar para poder elegir. Y tener autocrítica para saber cuándo a uno le sale algo bien o no.
~
A lo largo de toda la carrera del escritor, habrá momentos en los que escriba mal.
~
Quería que mis cuentos fueran un gran aporte para la historia de la literatura universal.
~

A mí nunca me habían dicho en mi casa que yo era mujer.
~
Los cuentos femeninos son como piezas de ajedrez en que cada uno de los personajes tiene una serie predeterminada de movimientos.
~
Me casé a los 24 años y eso me permitió volcar la energía que antes ocupaba en buscar novio en la literatura.
~
La literatura y la poesía utilizan técnicas parecidas. Ambas trabajan principalmente con la metáfora y la metonimia.
~
Trabajar en publicidad me ayudó a ser versátil.
~
Las editoriales no son entidades de bien público ni tienen por qué colaborar con la cultura de un país. Ese rol le toca al estado.
~
No todo lo que está bien escrito, es bueno.
~
Antes de escribir mi primera novela, todo eran dudas.
~
Los elementos autobiográficos, cuando uno los escribe, se transforman en ficción.
~
Uno trabaja con elementos de la realidad y construye la literatura.
~
Escribir sobre lo que uno conoce.
~
Abelardo Castillo dice que si uno va a escribir un cuento, tiene que saber cómo va a terminar. Eso es si uno va a escribir un cuento de Abelardo Castillo.
~
Uno va dictando leyes acerca de lo que escribe. Esas leyes pertenecen al texto.
~
Hay la pretensión de ser cada vez original, que ningún libro sea igual a otro. Pero hay un punto en el que uno empieza a chocar con las paredes.
~
O uno sabe o uno investiga.
~
Evito los juegos de palabras porque pienso en lo que pasará cuando me traduzcan.


Estos son fragmentos de mi cuaderno de notas. La charla no fue grabada. Son apuntes que tomé sobre lo que más me interesó y no es lo que Ana María Shua dijo sino lo que yo interpreté acerca de lo que ella dijo.

Presentación de Ana María Shua en Jujuy

El camino de la escritura

Existen innumerables preguntas acerca del proceso creativo de la escritura. Escribir es resolver problemas. ¿Y quién mejor que una escritora multifacética que se ha enfrentado a los desafíos de todos los géneros literarios para ayudarnos a responder algunas? Ana María Shua es voz autorizada para abordar la problemática escrituraria desde todos los aspectos o puntos de vista: su obra la condena.
Cuatro novelas. Cuatro libros de cuentos. Cuatro, de microficción. Dos de poesía. Dos de humor. Doce antologías (que incluyen recopilaciones de cuentos populares y un libro que celebra el ser mujer a través de la historia del odio/miedo a la mujer en la literatura popular: “Cabras, mujeres y mulas”). Cuatro guiones (entre ellos, el guión cinematográfico de “Dónde estás amor de mi vida, que no te puedo encontrar”, que recibió varios premios y reconocimientos internacionales). Más de cuarenta libros infantiles-juveniles. Colaboraciones en muy diversas publicaciones periodísticas, como “La Nación”, “Clarín”, “Página 12”, “Playboy”, “Mujer”, “Gente”, “Página 30”, “Noticias”, entre otras.


Decir que Ana María es una sola es decir poquísimo. Ana María Shua es como 17.832 mujeres. Cada una, parte del todo. Como una mamushka judía. Conviven en ella la mujer audaz, la obsesionada con las dietas, la amante del terror, la investigadora lúcida, la recopiladora de textos populares, la madre, la hija, la esposa, la cómplice, la culpable, la imposible, la que no está, la sueñera, la geisha, la asombrosa, la nena de papá, la memoriosa, la pescadora… Mujeres que se funden en una madre nutricia y generosa. Una madre que oculta su trabajo debajo de una prosa fluida, aparentemente descuidada, en aras del placer de la lectura. Ella disfruta leyendo, y quiere compartir ese disfrute con el lector. Lo conduce a través de un itinerario fantástico en el que todo es posible. Construye verosímiles imposibles y terroríficos. Experimenta. Transforma la realidad en literatura. Ríe. Se aterra. Y todo lo ofrece –como un banquete- a quien sea capaz de recibir tal regalo.

En varias ocasiones, nos permite ingresar en su “cocina” y nos cuenta (con increíble generosidad) cómo es escribir.
Dice:
“Así es escribir un cuento: uno saca un poquito de allí y otro poquito de acá, y va armando su historia como si fuera un rompecabezas” (en “Animal rarísimo”)
Aparece, entonces, la niña “extrañada”, extraviada, en esa realidad que la rodea, tan parecida a la imaginación, similar a un sueño. Material maleable la realidad, que encuentra posibilidades múltiples en las manos artesanas y los ojos curiosos de esa Ani que aparece para vivir las otras vidas y ser todas las otras mujeres que querría ser.
Una mujer que es todas las mujeres. Y se propuso un objetivo que va cumpliendo a diario, con su labor literaria.
Se confiesa: “Cuando tenía 15 años gané dos importantes premios con un libro de poemas. Pero me di cuenta de que me los habían dado por mi edad y no por mis poesías. Me sentí ofendida y avergonzada. Me pareció que si no era la mejor escritora del mundo, no valía la pena seguir.

Tardé mucho tiempo en descubrir que:
1º) no había nada que yo pudiera hacer tan bien como escribir y 2º) había muchos escritores que no eran los mejores del mundo y sin embargo igual me gustaban sus libros.” (en “La batalla entre los elefantes y los cocodrilos”)
Ana María Shua es una escritora que hace que sus libros nos gusten, otorgándonos miradas novedosas, llenas de humor, acerca de sus lecturas y obsesiones.
Incorpora a sus hijas en la escritura. Uno se siente intruso, fisgón leyendo esos cuentos escritos con y para sus hijas. Nos permite ingresar en su mundo íntimo e hiperbólico. Imaginativo. Creativo. Nuevo.
Ser parte de su cotidianidad y sus experimentaciones con las palabras, con los sentimientos, con las emociones. Dota de vida a los objeto.
Densidad de las emociones
Ingenioso instrumento mide la densidad de las emociones. La alegría es porosa, la pena tiene alto peso específico, la ira arranca el instrumento de las manos del técnico y se lo rompe por la cabeza, con justa razón. (de “Botánica del caos)

Nos actualiza los cuentos clásicos. Aparece, entonces, la Ani niña, que se pregunta y conjetura respuestas:
176
Durante cien años durmió la Bella. Un año tardó en desperezarse tras el beso apasionado de su príncipe. Dos años le llevó vestirse y cinco el desayuno. Todo lo había soportado sin quejas su real esposo hasta el momento terrible en que, después de los catorce años del almuerzo, llegó la hora de la siesta. (de “La sueñera)

Nos tomaría una vida recorrer el camino de la escritura de Ana María Shua. Diversa. Rara. Encendida. Nos seduce. Abre la puerta y nos invita a jugar, digo a escribir.








Ildiko Valeria Nassr
San Salvador de Jujuy, 18 de julio de 2008
nota: gracias al programa "Café CUltura Nación" por acercarnos a los productores culturales del país

martes 24 de junio de 2008

Poesía joven del Noroeste Argentino

ESA MUJER

Esa mujer tiene atrapado un tango
entre las piernas
y cuando las abre
la música se filtra por los poros.
No puedo evitar,
entonces,
bailar sobre ella.

Esa mujer tiene la nostalgia
de los tangos domingueros
escuchados a la orilla
del brasero y de la cruz de ceniza
(para ahuyentar la lluvia
y atraer la melancolía)

Esa mujer me baila
por todo el cuerpo
cuando la lluvia

Ella baila a la intemperie
y se deja penetrar por la lluvia

yo soy la lluvia



LA FOTÓGRAFA

para Florencia Rivero

Ella ve colores
adentro de las sombras

Ella ve cuerpos
donde sólo hay carne

tatúa con sus ojos
las luces

osa detener el tiempo
apropiarse de mis pechos
mi sangre
mi hija

Ella ve la escritura
la poesía
donde sólo estoy yo



LA OTRA

ella se nutre de mí
y quiere sacarme

me devora
de a partes

me parte
me desdibuja
me hace ondas en el agua
ella me usurpa
el lugar de mi cuerpo
y no tengo adónde ir


VIENTO ANIMAL
para Nélida Cañas

I

se desprende del silencio
y corre corre corre corre
hasta volar
hace el amor con el huracán
viento furioso sediento de paz
viento transfigurado por el azar
viento cargado de artificios
viento poesía
viento animal


II

seguramente
la práctica sustituirá los besos
todo cuanto rodea al poder
se derrumba en la habitación
la mujer cae
se desvanecen los cuerpos
el sentido se repite
en ecos ecos ecos ecos ecos e

VII

número mágico
inconcluso deseo
se cumple en las noches
con el desencuentro
la mujer alumbra la cornisa
cierra un orden
usa la mano herida

IX

las cartas se incendian
no hay testigos
huracán
mortal mujer
lenguaje femenino
calor
el incendio no amaina

POEMAS PARA EL OLVIDO

una fruta
madura
entre mis piernas
cae del árbol
para que tu boca
la saboree





sueños húmedos
me dejan mecer
en el mar

pero

tus manos
no me despiertan
y la catástrofe
sucede




en tu lengua mis antepasados
encontraron un refugio y allí
volvieron a la vida



YA SABÍA

poblar de esperanzas
mis sueños grises

sincronizar el movimiento
de las bocas, de los cuerpos
vibrar en los acordes
de una música desconocida




una bandada extraordinaria


me puebla




la mujer en mí
se viste de loba
y sale al mundo
a mendigar
un cazador




DESPEDIDA

canela
magnolias
vino tinto


te dejo lo que pude salvar
de mí





JUEGOS DE SEDUCCIÓN

entre tus brazos soy un animal
instantáneo
inventado para sanar heridas





te voy a enseñar
a bucear
por los gemidos
de la montaña
a cabalgar
por nuestros cuerpos
enneblinados
mientras
yo también
aprendo

(de Poemas para el olvido)

jueves 14 de febrero de 2008

cazadores

Su intención era cazar para la cena. Regados con vino, atraparon una corzuela. Carnosa y mansa. Frágil, dúctil ante los trazos del cuchillo. Sabrosa.
-Esto es lo más rico que comí en mi vida.- comentó uno.
-Brindo por eso- celebró otro.
El fuego alcanzó para medio cuerpo. La otra mitad cabía en la conservadora.
La fiesta se desmadró hasta el día siguiente. El monte no era divertido de día y emprendieron el regreso. En el camino, los detuvo una cuadrilla de “Control de caza y pesca”. Pura rutina. Revisaron todo, como siempre. Nada raro encontrarían. Entre bromas, bajaron todo de la camioneta.
Medio cuerpo de mujer descansaba en la heladera de los cazadores.

viernes 1 de febrero de 2008

Verano Intenso - Susana Quiroga

Verano Intenso. Susana Quiroga. Ed. Apóstrofe. San Salvador de Jujuy. Nov. 2006. 67 páginas.

Raro es encontrarse con un libro hermoso que llegue a colmar todo el sentido de esta palabra. Raro, como este Verano Intenso de Susana Quiroga. En realidad, éste no es un libro, es, más bien, un álbum, un objeto para acallar el dolor de la pérdida del ser amado. Un hermoso objeto hecho con la ayuda y sostén de los hombres de la familia: Gonzalo, su hijo menor es autor de la fotografía de la poeta; Fernando, Nicolás y Pablito, sus nietos, son los ilustradores y acreedores de la hermosa dedicatoria que nos permite sumergirnos en el libro: a mis nietitos (...) cauce de esperanza. Y, por último, acaso en primer lugar, Jorge, su esposo, el amor, el destinatario de esta poesía, de este álbum, que se duele ante su pérdida.

¿Por qué no se cura el abuelo?
Yo no quiero que se vaya al cielo...

Ante el dolor, irremediable dolor, dar la voz a los chicos. Los chicos pueden decir las cosas más bellas, más profundas o más sabrosas, sin intención ni conciencia alguna. Santiago Kovadloff me auxilia con su afirmación para hablar de este Verano Intenso. Una mujer (no cualquier mujer: una poeta) que se enfrenta a la viudez, soledad irreparable, una soledad que no se cura, sólo sostenida por la palabra:

La palabra me sostiene

y ese sostén está fortalecido por las risas, los juegos, las ocurrencias, el gozo, los gritos y la palabra de los niños.

¿Sabes abuela?
yo anoche abracé a tu hijita
te la cuidé

de la oscuridad

y un deseo

Que no callen las risas
que no ahuyenten los gritos
de los niños

Susana Quiroga pone el dolor en voz de sus nietitos y en la mirada infantil porque éste es insoportable.

Ahí está el abuelo
ahí está en el reflejo
me miró

todavía no se fue al cielo

La mujer ya no es: desasida de sí, busca consuelo, escribe el poema, se busca.
Susana, ¿dónde te quedaste?

Sorbo a sorbo
bebo una copa de vino tinto

la lluvia cae en el silencio
se adormecen las horas
el tic tac de un reloj
/inasible/
pulsa mi tiempo

y no me encuentro

nada queda de mí

Acaso parte de vos también se fue con las aguas del Guadalquivir, con los ojos claros de Jorge que te sostenían con su mirada, que te necesitaban y se construían en tus palabras anteriores y ahora son recuerdo

Se van tus claros ojos
tus manos tibias
en el murmullo del Guadalquivir

una suave endecha
de tu tierra chapaca
desorilla el amor

de la despedida

y el amor se reconoce en el desapego. La mujer abraza a sus seres queridos no tanto para demostrarles su amor sino para dejarlos ir; con un cierto alivio ante lo inevitable,

Una paz
de ave arrullada por el viento
se apodera de mí

viene de tí

Éste es un libro que confirma la solidez y el talento de una gran poeta, una hermosa poeta que busca consuelo en la palabra y en su familia.
Voces de niños. Juegos. Una ronda. Hijos. Ojos claros. Viento. Verano. Lluvia. Dolor. Desapego. Sonrisas. Recuerdos. Amor. Una cama vacía. Ángeles. El cielo. La esperanza. Desamparo. Vino tinto. Mariposas. El agua del Guadalquivir. Acaso son sólo algunos de los elementos que intentan llenar el vacío de la ausencia de quien fuera un gran hombre.
Verano Intenso es un homenaje y la confirmación del amor eterno.
pedacitos de eternidad




Ildiko Nassr. San Salvador de Jujuy, febrero de 2006

Elogio de lo pequeño

Existe en mí una fascinación por lo pequeño: las libélulas, mi hijita recién nacida, sus manitos, sus pies perfectos; los guantes de mi abuela, las cajitas, la caligrafía japonesa, los anotadores minúsculos, los lápices, las pestañas que caen en la piletita del baño, los vasos de licor, las tazas de café, las cucharillas de plata...


Escribo microficción para asirme a estos objetos y a pequeños momentos. Reales o ficcionales.



Los escritores de microficción concuerdan en esto: escribir es animarse a ser niños, a jugar con el poder mágico de las palabras y construir con ellas encantadoras invitaciones a los lectores.


Los teóricos concuerdan en el término microficción para uso general. Este término tiene la flexibilidad suficiente para arropar formas de lo muy breve escrito en prosa (y en verso). La microficción tiene en sí una cierta familiaridad con el gesto poético.


La microficción recupera la memoria colectiva de la humanidad.


Brevedad como fragmentación. Fragmentación, el mal de nuestros tiempos. Gracias, Barthes.


Un relámpago dura menos de un segundo, pero puede enceguecer, puede producir una impresión que dure toda la vida. Puede incluso llenar de luz la noche más sombría y puede, igual que la palabra, resonar mucho después de haberse perdido de vista. (Armando José Sequera)


La microficción, como el relámpago, es breve, intensa y concisa. Breve porque su acción transcurre ante nuestros ojos en segundos. Intensa porque conjuga brevedad, belleza y energía. Concisa porque para desarrollarse apenas requiere de un minúsculo espacio, esto es, pocas líneas o palabras. (Armando José Sequera)


Escribir microficción es casi como nadar entre pirañas: uno quiere escapar lo más rápido posible de allí, pero el recuerdo nos persigue hasta el fin. La respiración se acelera y el cuerpo se vuelve pequeño: nos damos cuenta de nuestra propia mortalidad. Sin embargo, salir del agua es de lo más difícil y las imágenes quedan flotando en nuestra memoria, aguijoneando la aparente paz cotidiana. El placer de la adrenalina. Vértigo. Resplandor.



Es como entrar en un jean ajustado y sentirse cómoda. Rara sensación de placer.


Estos son textos puestos en la frontera y posibilitan el contrabando de sentido, de género, de propiedad: no sólo lo favorecen, sino que lo suponen.


El escritor de microficciones crea asociaciones ilícitas, vive en constante equilibrio. Criminal y acróbata. Extraordinario animal en movimiento.


“Creo que ser escritor es fijarse en lo pequeño, en lo ínfimo, en el pliegue de una tela, en el borde de las aceras, en lo que pasa desapercibido para el común de los mortales”. (María Tena)


“Escribimos microficción porque queremos atrapar esa idea volandera que ahora está ahí pero tiende a escaparse y que, si nos demoramos mucho, acabará yéndose con otro como una amante infiel”. (María Tena)


Encontrar la palabra justa. El sustantivo perfecto que esconda en sí mismo toda la luminosidad de aquello que se quiere contar en muy pocas palabras. Esbozar apenas la punta del iceberg. Dar el knock-out al adversario en el primer minuto de la pelea. Iluminar el territorio desconocido con un relámpago. Contemplar lo que nos rodea con la precisión matemática (de los japoneses).


La finalidad es sorprender. Habita una cierta tendencia al final sorprendente; construido con el humor, como herramienta clave.


Hacer cotidiano un placer es acostumbrarse a zapatos nuevos. Cuesta un poco al principio.


La elección de un placer se relaciona con la elección de ser feliz.


Borges, un microrrelatista que promete, amalgama mis fragmentos, me dice: Creo que la frase “lectura obligatoria” es un contrasentido; la lectura no debe ser obligatoria ¿Debemos hablar de placer obligatorio? ¿Por qué? El placer no es obligatorio, el placer es algo buscado. ¡Felicidad obligatoria! La felicidad también la buscamos. (...) La lectura debe ser una de las formas de la felicidad, de modo que yo aconsejaría a esos posibles lectores de mi testamento –que no pienso escribir- que leyeran mucho, que no se dejaran asustar por la reputación de los autores, que sigan buscando una felicidad personal, un goce personal. Es el único modo de leer.


Ildiko Nassr
Culturarte. San Salvador de Jujuy, 03 de diciembre de 2007

los hombre ante un escote

Los hombres se abatatan frente a un escote.
Se convierten en baba escurridiza,
se transforman en lobos sedientos.
Los hombres, ante un escote, se marean,
deben tomar aliento para poder seguir
llenar los pulmones de aire fresco
no sucumbir ante la tentación
de naufragar en el mar formado entre los senos
de una mujer que ofrece su alimento
a los hombres que, ante un escote,
se vuelven niños
de pecho

lunes 17 de diciembre de 2007

Un recorrido por sus nombres


En mi casa, desde tiempos inmemoriales, se cantan tangos. Uno de ellos sostiene que veinte años no es nada. Eso depende. Si uno tiene veinte años, es toda la vida. Para mí, es casi la mitad. Vivo con treinta años cosidos a retazos, como cosidos a retazos son los intentos de hacer una historia de los últimos veinte años de la literatura de nuestra provincia; aunque sólo mencionemos los nombres fundadores.

Rara, con ganas de llorar en las tardes grises, nuestra literatura. Como los romances de Galán y las canciones de añoranza a este Jujuy tan diverso.

Jujuy le han puesto de nombre,
debe ser cosa de Dios;
en el idioma del cielo
así se llama el amor.

***

Jujuy ¿cuándo volveré?
ya me estoy volviendo viejo,
y cada día la vida
me va llevando más lejos.

Veinte nombres que suenan y sueñan. Veinte, como los años que no son nada. Veinte como los que Joaquín Sabina tardaría en contar los lunares de la espalda de una mujer. Y en esta historia también aparecen mujeres de espalda que desean que alguien cuente sus lunares, como la Susana Quiroga de “Arcilla de mujer” cuando reconoce que
tengo miedo
de darme vuelta
y convertirme

en estatua de sal

Pero ¿cómo contar la historia de algo que permanece en constante movimiento? ¿empezamos por enumerar a los autores que empezaron a publicar hace veinte años? ¿los que tienen veinte años de publicaciones? ¿veinte libros publicados? ¿veinte nombres?

Una estadística no debería obviar los siguientes nombres (con sus obras): Alberto Alabí. Alejandro Carrizo. Álvaro Cormenzana. Ángel Negro. Blanca Spadoni. Carmen Hebe Tanco. Elena Bossi. Ernesto Aguirre. Estela Mamaní. Francisco Romano Pérez. Jorge Accame. Jorge Albarracín. Mita Homs. Mónica Undiano Pablo Baca. Pedro Salvador Ale. Reynaldo Castro. Sergio Usandivaras. Susana Quiroga. Víctor Ocalo García.
Que circulan y circularon en revistas como “Brote”, “Capricornio”, “El duende”, “El mono gramático”, “Hojas de Jujuy”, “Intentos”, “Intravenosa”... perdóneme, lector, pero aquí no llegamos a veinte y perdemos un poco el eje que nos trajo hasta este punto, desvariamos, nos zampamos un poema de Ángel Negro:

Uno mira para adentro
y en un rincón del
cuarto desolado
que es uno
está sentado el otro
que no perdona y
llora con lágrimas
prestadas este exilio
interior

y seguimos con este recorrido desordenado, desorientado, a través de veinte nombres que configuran la identidad de nuestra literatura. Y configuran su identidad alrededor de sus propios nombres y de los fantasmas que rondan sus obras: la muerte, los sueños, el proceso militar, los desaparecidos, las mujeres, la soledad, Frida Kahlo, animales: perros, especialmente; trenes, filosofía, humor, ironías, la añoranza del pasado, el vino, el dinero, seres mágicos, la poesía, la música, los linyeras y los borrachos; la ceguera. Veinte fantasmas que cobran vida cuando uno, lector, se mete en ese mundo otro e ingresa a la realidad de la ficción, se deja seducir. Comparte algunos sueños, se divierte y vuela. Como con los “Sueños de libertad” de Víctor Ocalo García:

según j. r. wilcock la mitad de los
muchachos negros del áfrica sueñan
con ser pájaros en cambio la mitad
de las muchachas negras sueñan con
ser hombres

mi generación que sufrió despertar
del sueño del siglo XIX crió a las
niñas para que soñaran ser pájaros
y a los niños para que soñaran con
ser hombres

es patético
que nadie
sueñe con
ser negro

Así estamos. En veinte años, con escasas variaciones, la literatura jujeña se ha construido sobre la base de un mundo que cambia y crece y de la voz de sus escritores que señalan todo lo de patético que fluye en nuestra sociedad.
Hasta aquí señalamos algunas vías de acceso a los nombres que hoy pertenecen a la llamada “generación intermedia”, que convive con los “padres de la nueva literatura jujeña” y con los “jóvenes”. El desorden de este texto es un reflejo del desorden de nuestra literatura (y de nuestra sociedad). En este espejo nos miramos, nos construimos. Vamos siendo. Seguimos cantando.


Ildiko Nassr

Discurso de inauguración de la Feria del Libro “El Norte de las palabras”

Debo confesarles algo. He cometido un pecado que es, también, un delito. He robado. De la peor manera, a traición, deliberadamente. He robado horas al sueño, horas a mi familia, a mis libros, a mi trabajo. Pero no estoy sola en esto: tengo cómplices. Peligrosos cómplices, inteligentes, organizados, soñadores. Me duele delatarlos. Es algo que no puedo hacer. Sin embargo, me veo obligada a contarles de ellos. La lista es muy larga y no quiero aburrirlos, por eso no daré nombres. Están aquí. Son muchos. Creo que todos ustedes, de alguna manera, son cómplices, si no, no estarían aquí.
Esta feria del libro es lo que logramos hacer con el botín. Es el fruto de muchas horas robadas al sueño, a la familia, al ocio, al trabajo. Este robo no se explica por sí solo, voy a contarles el modus operandi de la banda; para lo que debo confesar otros delitos cometidos: tráfico de ideas, portación de pensamientos peligrosos relacionados con objetos contundentes como son los libros, apropiación ilícita de experiencias ajenas anteriores, asesinato de blancas páginas, secuestro de palabras importantes para la realización de talleres y experiencias artísticas, extorsión a escritores jujeños para que reflexionen sobre la peligrosísima literatura jujeña, pero de eso no voy a hablarles yo.
Para la concreción de todos estos delitos, esta banda contó con el apoyo estratégico de un capo mafioso que cedió su oficina para lugar de encuentro y de una dama del crimen organizado que apuntaló hasta los mínimos detalles de la operación.
La banda apuntó al norte, creo que dio en el blanco. El objetivo era darle un rumbo a tantas maniobras delictivas para la ebullición de la palabra en esta provincia. He aquí el lugar de celebración de tanto crimen organizado.
Discúlpenme si no me arrepiento. Discúlpeme, señor juez. Era mi deber hacer esta feria, con esta gente, en este lugar, para que durante los próximos siete días todos los cómplices puedan disfrutar y compartir el botín.






Ildiko Valeria Nassr
San Salvador de Jujuy, junio de 2006

Microrrelatos en Revista "Clarín" Nº 69 - Oviedo - España

Liebre por gato
Los microrrelatos de Clarín

Los habitantes de Ficticia somos realistas.
Aceptamos en principio que la liebre es un gato.
(Juan José Arreola)
Coordinado por Gemma Pellicer y Fernando Valls

Alumnos

Un alumno me abrazó en clase. Se levantó de su bando y vino directo a mi cintura. Me sentí avergonzada. No sabía cómo taparme. No supe, tampoco, decirle nada.
Por la noche, soñé que mordía su pene, lo masticaba (no sin dificultad) y me lo tragaba.
-Eunuco- le decía y él no sabía cómo taparse.
Extrañamamente no había sangre.
Al día siguiente, en clase, evité su mirada y a él.
Saludé antes de irme y escuché su respuesta. Antes de entrar a la sala de profesores, no sé cómo, volvió a abrazarme. Sus abrazos son el consuelo de penas que vienen desde más allá de mis ancestros remotos.
No quise mirarlo, para que mi mirada no delatase las imágenes del sueño.
Me susurró: “Nunca más vuelvas a decirme eunuco”.

sapos
Tengo miedo, tanto miedo, no a estar sola; aunque Margarite Yourcenar afirme rotundamente que uno sólo muere cuando está solo. Yo nunca tuve miedo a estar sola porque desde chica sólo me tuve a mí misma. Tampoco tuve miedo de morirme, nunca, ni siquiera ahora. Lo que más miedo me da son los sapos. La soledad o la muerte no me importan; en cambio los sapos me atormentan. Sueño con unos gigantescos que me aplastan; o unos pequeños que se me incrustan en las uñas. Las uñas negras de tanto rasgar el olvido. Negras de tanto ahuyentar la imagen de los sapos. Sapos de todos los tamaños que me persiguen y me tocan (como una caricia obscena) y suben por todo el cuerpo, atravesándome. Verrugas sobre piel suave. Verde sobre blanco. Y ya no puedo ver más: me despierto. No sobrevivo.
A veces ni siquiera puedo entender cómo es que aguanto tanto tiempo siendo poseída por tal monstruo. A veces pienso que siento placer con ese miedo inevitable, voraz. Que la adrenalina del miedo me recorría como un amante y me explotaba en una pequeña muerte con el despertar. Loca. Paranoica. Degenerada, diría mi vecina si se entera que le atribuyo un significado ligado a lo sexual a esta obsesión soporífera con los sapos.
Esta obsesión me persigue tenaz desde el principio de los tiempos. Ha ido madurando lentamente conmigo, ha disfrutado y sufrido con las desavenencias del crecer. Se me ha estacado desde la infancia y se niega a partir.
Sapos que me alimentan en la soledad más extrema. Sapos que son la única compañía. Sapos que me pueblan como fantasmas del pasado de los que –según parece- no quiero huir. A veces me da tanto miedo la noche porque estos batracios dejan de mimetizarse con la naturaleza y salen como vampiros para satisfacerse de indefensos insectos. Insectos como yo, que no dejo de ser nunca una libélula


vueltas

ildiko nassr me preguntó esta mañana dónde había estado todo este tiempo
le respondí que probablemente haya estado viajando
no sabía qué palabras poner en mi boca para que no vuelva
a usurpar este lugar que yo estuve ocupando las últimas semanas
/yo, que ni siquiera recuerdo mi propio nombre/
y ella se despertó tan alegre y tan llena de sensaciones traídas desde su infancia
con tantas ganas de volver a ser ella
que no pude evitar despedirme y dejarla volver.

La luna

Desde el asiento de atrás del auto, veo cómo la luna nos persigue hasta la casa y se queda afuera, recostada en alguna nube. Mi mamá maneja segura, muy rápido y la ruta es oscura y está sin señalizar. Todas las noches es lo mismo.
La luna nos persigue y mi mamá maneja descalza, en silencio. ¿En qué pensará?
Hasta que aparece la mujer vestida de blanco y se apropia de nuestra luna y del silencio de mi mamá.

dicen
popol vuh, a mis alumnos

Dice que ellos crearon su mundo en trece días. Trece días, señora, recalca.
Dice que los dioses los crearon para escuchar una alabanza; y ellos supieron dársela.
Dice que después llegaron esos, como papagayos gigantescos, y se llevaron todos los libros. Los libros que alababan a los dioses, señora, y contaban nuestra historia. Se los llevaron hasta cerquita del mar y los quemaron, señora, los quemaron. Yo no pude salvar ni uno, señora, nada.
Dice que enamoraron a sus mujeres y ellos nada pudieron hacer.
Después sobrevino el silencio.
¿Qué pasó después?, insisto en la pregunta.
Dice, señora, después no hay después.
Y queda callado, silenciado. La mirada perdida.
Pero siempre hay un después.
No, señora, dice, hasta eso se llevaron.

Una perfecta felicidad III
(versión libre)

Ellos habían terminado de cenar y miraban cada uno para un lado distinto. El silencio los colmaba. Habían disfrutado de la comida. Les gustaba salir a cenar y sentarse en alguna mesa al aire libre o por donde pasara mucha gente.
Pedían los mismos platos y nunca discutían acerca del vino a tomar: Los árboles. Un vino de los no tan caros y sabroso, coincidían.
Se evitaban la mirada y las manos permanecían atentas al funcionamiento de los cubiertos. Masticaban con concienzuda tozudez. No se miraban; tampoco dejaban escapar detalle de las personas que los rodeaban. Seguramente se formaban opinión acerca de esas personas y conjeturaban cierta felicidad en aquellos. La felicidad que ellos no tenían.
Terminada la cena pedían la cuenta para volver rápidamente al hogar. La casa parecía deshabitada: todo en orden, muy pulcro pero sin vida. Durante el viaje tampoco habían emitido ninguna palabra. Una vez en casa, ella simulaba dolor de cabeza y dormía en el cuarto de los hijos, que ya no estaban. Soñaba con el hombre viril con el que se había casado. Mientras él hacía esfuerzos por recordar a la hermosa mujer con la que se había casado. Cada viernes repetían el ritual. El resto de los días, solamente se evitaban.
Su matrimonio había festejado las bodas de plata a principios de año.

Presentación de Adela Basch en Jujuy

Presentación de Adela Basch
Feria del Libro "Los libros a escena" - Jujuy 29/06/07

Vengan ya todos a verla
salgan y cierren la escuela
a la Feria llegó Adela,
con su imaginación que vuela.


Adela Basch, aquí presente, nació en Buenos Aires en la primavera de 1946, exactamente doce meses antes de cumplir su primer año de vida. Era "muy, muy, muy chica. Era tan, pero tan chica, que no entendía ni sabía nada de nada".
Dicen que siempre quiso entender y saber cosas. Y para eso, le gustaba que le contaran historias y cuentos. Y le gustaban las palabras con las que le explicaban las cosas y le contaban los cuentos.
Dicen, también, que jugaba con sus amigos a disfrazarse e inventar personajes. Hasta que un día, la llevaron a ver una obra de teatro y su vida cambió para siempre. Allí descubrió a "gente que también se disfrazaba para jugar". Y quiso, ella también, crear personajes que actuasen en un escenario.
Desde muy chica, entonces, le interesaron los personajes y lo que decían; y ese interés por las palabras la llevó a estudiar la carrera de Letras. Y a escribir.
En su escritura existe una apropiación de personajes que se le "aparecen" y ella los hace aparecer en un escenario: Ulises, de "La Odisea", el ingenioso hidalgo don Quijote de la Mancha y su fiel Sancho, y algunos próceres (porque a ella le gustan los chicos que defienden a nuestros próceres)
Juegos del lenguaje, absurdos, rimas, malos entendidos, variaciones de las normas lingüísticas, matices significativos entre palabras son algunas estrategias que hacen de Adela Basch una gran escritora. Gran escritora que tiene un brillante sentido del humor y un ingenio ingenuo y fresco.
Dicen que hasta ahora no se le terminó el interés por las palabras ni por los personajes.
Dicen que algunos libros suyos son: Abran cancha, que aquí viene don Quijote de la Mancha, Colón agarra viaje a toda costa; Saber de las galaxias, ¿Quién me quita lo talado?; José de San Martín, caballero del principio al fin; ¡Que sea la Odisea!; Una laguna junto a la laguna; Había una vez un libro; El reglamento es el reglamento; Belgrano hace bandera y le sale primera; Llegar a Marte; El velero desvelado, entre otros, y la lista sigue y sigue y sigue.
Crónica de un encuentro

Adela escuchaba atenta la presentación. Chicos de la Escuela Pucarita le habían pedido hacerle una entrevista y escucharon ansiosos y en silencio. La escritora quiso acercarse a sus lectores y, sin bajar del escenario del Teatro "La Vuelta del Siglo", y ubicó las sillas en el borde del escenario. Empezó leyendo un fragmento de su obra de teatro Colón agarra viaje a toda costa, con la cadencia de las voces españolas y las criollas, personificando a los personajes. Se podía sentir cómo disfrutaba de la recepción del público. Un público heterogéneo conformado tanto por niños lectores de entre seis y diez años aproximadamente como por padres y docentes. La clásica: llevar algún niño que sirva de coartada para disfrutar de producciones supuestamente sólo destinadas a los más pequeños. Como si la literatura admitiera rótulos y no permitiera el placer de la lectura por la lectura. Como si los textos escritos para niños pudieran ser disfrutados exclusivamente por ellos.
Impresionante. Adela hipnotiza al público. Todos nos perdemos en su voz y entramos a un universo donde hasta lo más desquiciado es posible. Somos niños sostenidos por la cuerda de su voz.
Adela genia, juguetona, responde a las preguntas de los niños con juegos de palabras: parece un catoblepas, ese animal rarísimo que se come a sí mismo comenzando por los pies. Ya está devorándose a sí misma cuando detiene su banquete para contarnos una nueva anécdota. Y seguir con la lectura: en su mundo los héroes no son príncipes que rescatan a las princesas de dragones o de maleficios inverosímiles, no: acá los héroes son personajes de nuestra historia. San Martín, Belgrano, Colón.
Adela es la fiesta que nos convoca. Ella es los globos, la torta, las velitas y el feliz cumpleaños. ¿Cómo describir la magia de un cumpleaños?
Raro este año, tuve dos cumpleaños, y los mejores regalos.

Ildiko Nassr

jueves 18 de octubre de 2007

Poema "La Tristeza es un vestido sentador"

para Luigi

Al pensar en vos
siempre recuerdo un poema
de Ester Cross
sobre un hombre de ojos azules
que llega a visitarla
con un ramo de hierbas.

En el poema, ellos comen
y celebran el encuentro.
Después, casi como un final necesario,
leen a Anna Ajmátova
y son felices por equivocación,
como en la infancia.

En la vida, termino mi café
y vuelvo a vestirme con la tristeza
después de haber mirado tus ojos
y sentido desde lejos tu alegría.

Releo a la Cross y a la Ajmátova:
también soy feliz por equivocación.

Pienso que la poesía es infinita,
como esta sonrisa tatuada
en mis ojos cada mañana;
como esa canción silbada
queda flotando en el aire
y se traviste de fiesta
con el aroma de los tilos.

/Lástima: este año los tilos se helaron/



jujuy, casi primavera de 2007

Poemas para el olvido II

las lágrimas lastiman
una mujer me susurra
murmullos mmmmmm
el leve vaivén de tu sexo
crece en mi boca
y mis palabras
dejan de ser mías.
la mujer habita el llanto.

miércoles 17 de octubre de 2007

Poemas para el Olvido I

con resabios
de aquella fiesta
me visto
decoro mi piel

un dulce ritual
palabras
refugio de mis palabras
y este deseo
arde en mí
incendia miedos
y dudas

Nota en "DIARIO PERFIL" 14/10/2007




















Ildiko llegó con sus micro-relatos al suplemento de cultura del Diario Perfil de Capital Federal.

domingo 23 de septiembre de 2007

MICROCUENTOS: Extranjera

Es cierto. Ya no recuerdo tus ojos. Pero cuesta confesarlo. Es cierto también que nunca te quise. Que usé tu cuerpo como una espada para atravesarme a mí misma y olvidarme de la que fui. Margarita desecada en el viento. Agua en la espalda de un luchador. Agua. Ciega luz que se dispersa por los agujeros de la estaca en mi piel. Abnegada catarata de estrellas esparcida en los ecos de tu voz.
Tenía tanto miedo. Quiero salir, dejar a la hembra estacada; con las heridas infectadas de luz. ¡Tanta luz!
Pero ¿y el miedo?

ildiko valeria nassr

MICROCUENTOS: Amantes duraderos

Un gemido casi gutural se le atascaba en la garganta cuando ella le mordía el cuello. Eran vampiros estrenando su nueva vida. Eran días de ser noches y noches enteras de amarse sin pudor. El amor de los dos no se terminaba ni con la muerte y, ahora, hechos espíritus el diablo los cobijaba bajo su cola.
La magia del alma los retorcía en desenfrenadas orgías con otros que estaban en igual condición. Nubes de colores se les aparecían en cada mordida, en cada orgasmo.
Opacaban sus ojos sin vida los amaneceres, las constantes muertes de sus amantes, el tormento de estar solos, la angustia de no sentir ya el sol sobre sus torsos desnudos, la certeza de los perpetuos finales dentro suyo.
Una noche, los descubrió lúcidos de sangre, trastocados de placer y los confundió con la bruma incipiente de un nuevo morir. Otra vez juntos. Con la ruptura de la rutina, para probar otra forma de amarse más todavía.

ildiko valeria Nassr

jueves 20 de septiembre de 2007

MICROCUENTOS: En el principio del fin

Y las ciudades se llenerán de mutantes. Y la luz del sol incendiará los ojos que osen posarse en ella. Y los edificios se construiràn bajo la superficie, conectados por tuneles oscuros, interminables. Y nuestros cuerpos adquirirán nuevas tonalidades.

Y el amor nos hará cometer los mismos errores. Y no cesaremos de enamorarnos los uno de los otros.

ildiko valeria nassr

NOTA EN LA WEB: Ciclo de arte y cultura Jujuy 23/04/07




ILDIKO V. NASSR - PAOLA ROSALES

VIERNES 23 DE MARZO 2007

Volvió el ciclo de Arte y Cultura de Jujuy

Cuando la lluvia acompañó los primeros dias del Otoño de este año y cuando San Salvador de Jujuy vive momentos dificiles, con protestas sociales, cortes de ruta, marchas y demás, el ciclo Poetas Tizas nos brinda esa pausa necesaria para un viernes en espera del fin de semana.

Es que, como lo dijo la anfitriona del ciclo, este encuentro supone un escape de la realidad, una suerte de catarsis que nos permite sobrellevar los momentos que vive Jujuy. Si bien no se trata de evadir la realidad si se trata de disfrutar a pleno el momento que nos proponen los artistas. La propuesta es simple: Literatura en todas sus expresiones, la música y el canto siempre presente y desde hace un tiempo la exibición de cuadros u otras obras de artistas de Jujuy.

Como en otras ocasiones la sala estuvo llena, los conocidos de siempre y algunas caras nuevas, que mostraban un ánimo que ni la lluvia pudo desalentar.

Pasadas las 21 hs ILDIKO VALERIA NASSR fué la encargada de brindar una breve charla sobre La Poesía como medio comunicativo. Un marco téórico sobre el uso de este género como medio de expresión y comunicación. Seguro en otra oportunidad conoceremos profundamente algún escrito de ella.

LINK A NOTA ORIGINAL:
http://www.clickjujuy.com/mijujuy/index.php?option=com_content&task=view&id=140&Itemid=116

Nota del diario"Pregón"



Propone Tizas
Mesa de Escritores
Ildiko Valeria Nassr, leerá sus poesías esta noche.
Ildiko Valeria Nassr, leerá sus poesías esta noche.
En la tradicional cita de los viernes, Tizas Círculo de Arte y Cultura Jujuy propone para hoy a las 21.00 en la sala ‘Enrique Rosso” del departamento de Antropología y Folklore, una Mesa de Escritores.
La misma estará integrada por reconocidos amantes de las letras de nuestro medio, como: Ildiko Valeria Nassr, Laura Rojo, Fernanda Luí y Oscar López Zenarruza.
La música y el canto estará a cargo de César Martín Añazgo, quien desde hace años desarrolla actividad dentro del folklore.
También se podrá apreciar una muestra en textiles originarios a cargo de la profesora Carmen Chauque, directora del Taller Quinua.
La entrada para el encuentro, que se desarrolla en Lavalle 432, es libre y gratuita.

MICROCUENTOS: El llanto

Mi mamá lloraba a la orilla de la cama mientras yo tenía que conjurar el sueño y dormir. No sabía, entonces, las palabras de consuelo y ella dejaba que las lágrimas le cayeran por la cara y le mojaran las piernas.
Ella permanecía mansa ante lo salvaje del llanto. Y yo oscilaba entre la vigilia y la pena.
Así crecimos.

ildiko valeria nassr

MICROCUENTOS: Efectos Colaterales del miedo.

Abrís la puerta y entrás a la casa. Está oscuro. No encontrás la perilla de la luz.Escuchás un ruido extraño. No puede ser. No hay nadie en casa. Vas palpando las paredes en búsqueda de algo que pueda convertirse en luz. ¡bingo!la luz se hace presente. Lo que ves te hace querer volver a las tinieblas. Tu mujer te apunta con un arma. Se te ríe. Sentís el calor y el olor en tus pantalones. Ella no para de reír. Ambos saben que el arma es de juguete. Saben, que el contenido acuoso de tu ropa es de verdad.

ildiko valeria nassr

martes 18 de septiembre de 2007

Tercer libro: LA NIÑA Y EL MENDIGO (2002)










CONTENIDO: POEMAS
PAGINAS: 40
AÑO: DICIEMBRE DE 2002
EDITOR: EDITORIAL MAKTUB


XXIX
golpes
nervaduras candentes
la mano dibuja un corazón
el ojo lo desdibuja
la mano construye
el ojo destruye
mano ojo
deseo
lirio estridente
clama jaurias de euforia
suplica
ya no más

Segundo libro: REUNIDOS AL AZAR (1999)






CONTENIDO: POEMAS
PAGINAS: 50
AÑO: NOVIEMBRE DE 1999
EDITOR: EDITORIAL HANNE (SALTA)


CAMBIOS DE AGOSTO

tenía 20 años
y la certeza
de cambiar el mundo.

con malicia
espiaba
corría
sobre los secretos
del vecino
-el viento-

aquella vida
cayó

se desbordó
en la corriente

ahora
ni el mundo
ni los secretos
cambian.

Primer libro: VIDA DE PERRO Historias del campo (1998)



CONTENIDO: CUENTOS CORTOS
PAGINAS: 80
AÑO: AGOSTO DE 1998
EDITOR: VICTOR MANUEL ALVARADO







LA RISA DE LA LOCURA

El olor a yerba dulce sobre los campos floridos de la vieja ciudad se le colaba entre las sienes a ese deseo de Florencia. Los ingleses del Té se les venìan encima como la parte de las imñagenes guardadas dentro de sus manos rugosas.
La certeza de la locura jugaba entre las líneas de sus dedos y se hacia bollitos de papel en un inmenso cesto. Las palabras se le hacían pensamiento y formaban una extreña mezcla en su mente los recuerdos dispersos de sus viajes de juventud comenzaban a estorbarle y se hicieron sonrisa en la lejanía de sus expresiones.
la risa colmó los salones del hospicio justo en el momento en que las brujas de los cuentos de la infancia llegaron a buscar a Florencia. Verrugas y carcajadas desenfrenadas se fusionaron con el alivio mortal de la enferma.
llegaron todos tarde y fugaron sus respuestas (siempre erróneas)hacia el reino de los espíritus. Era el fin, lo irremediable. Florencia ya danzaba entre las hermosas monstruosidades de la niñez...