Al acecho

Como una fiera salvaje me anda buscando. Soy más rápida porque mi cuerpo es pequeño y elástico. Pero el cansancio ya nos acomete a los dos. En cualquier momento, va a atraparme y será mi final.
De repente, algo me arrastra hacia la superficie. Unas manos callosas me sacan de mi guarida y tiran el despojo de mi cuerpo al canasto de las carnadas.
He salvado mi vida. Otra será la que atraiga a los peces.


Comentarios

Susana Lizzi ha dicho que…
Otra será la que atraiga a los peces...Ildilo, esta concepción de la vida que se instala en tan pocas líneas habla de tu destreza como narradora. Voy a recorrer tu blog con mucho interés. Un abrazo mesopotámico. Susana
Gustavo ha dicho que…
Elijo un post al azar, este primero (último).. por qué no, si me enacantó? No quiero ser original antes de tiempo si para decir "me gusta mucho tu blog" lo más simple es decir que me gusta mucho tu blog.. que es una manera de decir que me gusta mucho como escribís. Soy ansioso, me atrapó y antes de leer con más detenimiento lo asalto como a una heladera a media noche, desordenadamente, queriendo comerme todo de un bocado.. Ya bajaré los decibeles y me concentraré en una lectura más profunda; pero así, a priori, me basta lo que vi para decirte "buenísimo, mujer del nombre difícil"...
Gus

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